domingo, enero 22, 2006

Melmoth el Errabundo

"Entonces, ¿consientes en unir tu destino al mío? ¿Quieres ser efectivamente mía en medio del misterio y la desdicha?, ¿Quieres seguirme de la tierra al mar y del mar a la tierra, como un ser inquieto, sin hogar, desdichado, con el estigma en la frente y la maldición en tu nombre? ¿Quieres efectivamente ser mía, Immalee?"

"Sí quisiera...¡sí quiero!"


"Entonces", contestó Melmoth, "en este mismo lugar, recibe la prueba de mi eterna gratitud. ¡En este lugar, yo renuncio a verte más! ¡ Anulo tu compromiso! ¡Me voy de ti para siempre!"

Y tan pronto como terminó de hablar, desapareció.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro mucho que te hayas decidido a iniciar un blog.

Sólo espero que algún día la esperanza llegue a tu vida porque este primer apunte muy animoso no es

Seguiré leyéndote

Anónimo dijo...

que bonito :)